Fútbol y PAUS Urbanísticos: Vidas paralelas

El rincón de “Chechu”

El fútbol nació como un deporte obrero. En el último tercio del siglo XIX, mientras en España todavía estábamos a la gresca con las guerras carlistas y pendientes de los amantes de la Reina Isabel II, en algunas partes del Reino Unido empezó una industrialización masiva. Dicha industrialización se dio sobre todo en áreas donde había proximidad de extraer carbón para poder tener combustible en las factorías), la zona de las Midlands (Birmingham es su capital), Yorkshire (Leeds, Sheffield) y Lancastershire (Manchester, Liverpool, Bolton, Wigan, Blackburn, y un largo etc).

Todo esto provocó una gran emigración del  campo a la ciudad y estas ciudades crecieron bastante formándose barrios que  llegaron incluso a “comerse” a pueblos que las rodeaban. En estos barrios fue donde se formó el fútbol moderno. El primer equipo se formó en Sheffield (la Albacete inglesa, dado que en ella había mucha producción de acero, por ello a los dos equipos de la ciudad Sheffield United y al Sheffield Wednesday se les conoce como los Blades, es decir cuchillas). A este primer equipo de Sheffield, que nada tiene que ver con los otros dos mencionados anteriormente, le siguió el Notts County, que todavía existe y que es el segundo equipo de Nottingham, por detrás del Nottingham Forest.

Dicha ciudad de Forest no tiene nada, y si alguna vez pasáis por allí veréis que es muy industrializada y que lo de Forest es un guiño a la historia de Robin Hood, pero nada tiene que ver con el entorno. El bosque o Forest se lo cepillaron en la industrialización.

¿Alguien encuentra el Bosque de Nottingham?

Al igual que en España el 90% de los pueblos se han cargado sus dehesas, pinares y otros matorrales, pero en lugar de para hacer fábricas que a largo plazo haría prosperar  a la población, en España los pinares se convirtieron en promociones para que el español medio tuviera su segunda residencia o chalet. Los concejales de urbanismo se frotaron las manos, si mi pueblo pasa de mil habitantes a setenta mil yo me forro en dos días a base de los promotores, sobre todo teniendo en cuenta que lo único que tenía que hacer es cambiar el plan urbanístico y declarar las zonas de los pinos o rústicas en urbanas, sin que a mi bolsillo de concejal le cueste ni un solo duro.

Mientras esto sucedía en las ciudades con recursos mineros del Reino Unido, en las ciudades históricas del dicho Reino, el fútbol no cuajaba, sino que se decantaban por el Rugby. Si releéis los Pilares de la Tierra, podréis ver que todas las ciudades medievales donde se desarrolla la acción, Salisbury, Winchester, Bath, Gloucester, no tienen equipos punteros de fútbol, pero sí de Rugby (teledeporte los sábados a las 16h hecha un partido). Este deporte que nos parece de tan de brutos, a las clases altas que residen en estos pueblos les encantaba porque  tiene mucha estrategia que se puede modificar durante el juego.

A las clases altas inglesas siempre les llamó la atención la estrategia desde que un general suyo, “Nelson”, zumbará con menos barcos a la Armada Española y Francesa, encima en campo contrario, al lado del cabo de Trafalgar en Cádiz. La pena es que toda esa metralla no se hubiera cargado a los windsurfistas “guays” de Tarifa, así no tendríamos que escuchar cada verano eso de “soy guay y me voy a surfear a Tarifa”.

Un ejemplo claro de esta diferenciación social y geográfica de estos deportes lo encontramos en Escocia. Mientras Glasgow se industrializaba a lo bestia y fundaba el primer equipo de Escocia, el Queens Park Rangers -no confundir con el equipo del mismo nombre de Londres- que regentaron Briattore y Agag para darse notoriedad pensando que eran los Abrhamovics latinos), y posteriormente el Celtic (equipo de la comunidad irlandesa que emigró a Escocia para trabajar en las fábricas ante la hambruna provocada por la crisis de la patata), la capital de Escocia, Edimburgo, más aristocrática y menos industrial, tardaría un tiempo en crear sus equipos (Hearts e Hibernian).

En Manchester por ejemplo el campo del United, está en las afueras de la ciudad en una zona para nada glamorosa llenas de vías de tren,  llamada Trafford, de ahí el nombre del campo. El antiguo campo del City, Maine Road, estaba enclavado en medio del barrio obrero residencial de la ciudad. En Liverpool cuando fuisteis a la despedida de Checa, pudisteis comprobar que Anfield, está en una zona de casas de red Bricks o ladrillos, siendo la zona bastante humilde -por cierto creo que visteis a los Reds contra el Blackburn, que pena que Salgado todavía no jugase en dicho equipo porque podíais haber aprovechado para tirarle un Brick o ladrillo a su melena rubia-.

Old Trafford, situado en el “Entrevías de Manchester”

Maine Road, situado en el corazón de la comunidad

Anfield, rodeado de red bricks

Y Londres, pues la capital del Reino, como todo sitio enorme pues tenía de todo. Tenía barrios obreros donde surgieron los primeros equipos y tenía las clases pudientes que preferían no mezclarse con la chusma y asistir al Rugby. En este sentido los equipos de Londres de futbol se identifican con el nombre del barrio donde se forma y ningún equipo se llama London Fc, sino que tenemos al Leyton Orient, West Ham, Tottenham, Fulham, el Arsenal comenzó siendo el equipo de la Real Fábrica de Armas o  Chelsea,este equipo es de un barrio rico pero se fundó muchos años después, por ello los hinchas rivales siempre le cantan la canción al Chelsea “You don´t have history”.

En el video podéis ver un ejemplo de dichos cánticos a la llegada de seguidores del Liverpool al campo del Chelsea. Ahora supongo que ya no cantarán Torres Number 9, cuando vayan a ver al nuevo equipo del Niño.

En cambio en Rugby si que tenemos equipos con la etiqueta de la capital como los London Wasp, Sarracens, Irish y Arlequins.

Pelo Grasa

La revolución industrial se extendió, y en Europa se siguió el ejemplo de industrialización en zonas con carbón. En Alemania por ejemplo la zona donde hay más equipos en la cuenca del Ruhr: Leverkusen, Dortmund, M’Gladbach, Colonia, Bochun o Gelsennkirchen, en este último pueblo de pronunciación tan complicada, (sé que Kirchen  en alemán es iglesia pero lo anterior ni me atrevo a preguntar)  hay un barrio llamado Shalke, donde juega un equipo en el que Raúl “pelograsa” se ha exiliado después de que el club por el que dio todo le dijera que no contaba más con él. Alguien le tendrá que advertir que es una zona muy contaminada por el humo de las fábricas de carbón y que la lluvia ácida producto de las sustancias carbureas le puede arruinar el look que me lleva últimamente.

Mientras esto sucedía en esta zona de Alemania, en la Berlín aristocrática y anterior a las dos guerras mundiales, pasaban del fútbol y se deleitaban escuchando música de Stockhausen o algún compositor parecido que se dedicaban a componer sinfonías en Fa mayor (menudo gilipollas el Stockhausen ese).

Plattini St Ettiene

En Francia e Italia más de lo mismo (insisto en España estábamos con Curro Jimenez y el Algarrobo),  en París estaban a otras cosas pero  St Ettiene (ciudad fea e industrial forjó el primer equipo francés donde más tarde debutaría un tal Plattini.

En el caso italiano todo el norte empezó a industrializarse, en Turín surgieron fábricas y a principios de siglo recibió mucha inmigración. En una de estas fábricas FIAT los inmigrantes que trabajaban allí formaron la Juventus de Turín. A la gente de Turín de toda la vida esto no les gustó mucho y el equipo de la ciudad el Torino, empezó a captar socios. Era una reacción más allá del fútbol, era el miedo a perder la identidad y el tradicionalismo de los habitantes de Turín frente a una comunidad emigrante que precisamente había perdido su identidad al tener que emigrar, y a la cual  el formar un equipo de fútbol era un consuelo para calmar ese dolor por tener que irse de su pueblo de origen.

Este hecho creó simpatías en otras partes de Italia, ver como un equipo de inmigrantes llegaba a ser algo, sin embargo a los receptores turineses lo veían como una amenaza. En este sentido se da un caso curioso, La Juventus es el equipo con más seguidores en Italia, pero en su propia ciudad, Turín es el segundo equipo hay mucha más gente del Torino que de la Juve.

Como podemos ver hasta el momento, el fútbol creó identidades entre la clase obrera. La gente era del equipo de su barrio dentro de la gran ciudad, dado que eran equipos de comunidades, o del equipo de su pueblo. Los equipos empiezan a construir sus estadios en los barrios creando un símbolo y un vínculo entre equipo y persona. Los estadios se sitúan en el corazón de la comunidad y empiezan a surgir las rivalidades locales. En los años 60, Inglaterra va viento en popa y los jóvenes tienen empleo en las fábricas lo que les permite viajar en la gran red de ferrocarril y seguir a su equipo a otras ciudades, beber y pelearse con los otros obreros de otras ciudades que apoyan al equipo local. Es aquí cuando las rivalidades locales se convierten en regionales (Manchester-Liverpool es la más conocida).

Años después llegó la crisis y la globalización que van a golpear fuertemente sobre el sentimiento comunitario que había hecho que el fútbol triunfase como deporte mundial. Los equipos empiezan a contraer deudas y aparecen “salvadores millonarios” que compran los clubes. Estos millonarios, tienen millones, pero son infelices y quieren reconocimiento social y para ello que mejor escaparate que el deporte más global. Los antiguos obreros ahora han progresado socialmente y se han convertido en clase media pero quieren más y más  y ven a estos ricos como el referente social de la vida que aspiran y que nunca conseguirán, lujo, yates, chalet con diez sirvientas filipinas, etc.

Los millonetis lo primero que piensan es en exponer su poder y para ello empiezan a realizar fichajes millonarios que muchas veces no entienden la cultura del club, van de estrellitas y se terminan estrellando dejando una deuda considerable.

Otra decisión que toman los millonetis es la de construir un nuevo estadio encargdo a algún arquitecto snob de moda. Para rentabilizar la inversión tiene que tener centro comercial y parque de atracciones, lo cual exige vender el antiguo estadio, tirarlo para hacer pisos y llevarse el nuevo estadio a una zona del extrarradio. El problema viene cuando se rompen las raíces que ha dado al club el éxito. Mientras el nuevo equipo, con nuevos jugadores foráneos y con nuevo campo modernito, hace las cosas bien, la cosa se sostiene pero cuando la cosa va mal, el equipo sufre golpe mortal que puede hacer que desaparezca.

Los nuevos estadios suelen estar en las afueras tras autovías para aprovechar los descampados colindantes y hacer el centro comercial o pisos que devuelvan la inversión al milloneti inversor (que de altruista no tiene nada) A estos estadios solo se puede acceder en coche, antes el obrerito podía ir al campo andando, ahora los partidos son a las 10 de la noche para que puedan ser vistos en la zona de Asia-Pacífico, y el oberito llega tarde a casa teniendo que ir al día siguiente a currar, si a esto se une el alto precio del abono para rentabilizar la inversión en los fichajes, el obrerito empieza a tener que decidir si pagar la hipoteca o pagar el abono. Los nuevos estadios suelen tener una capacidad también que excede la base social del club (el caso del antiguo Ruiz de Lopera en España es paradigmático, nunca se llena de lo grande que es, Delle Alpi, que se está reformando para REDUCIR su capacidad, que paradoja).

Los jugadores extranjeros o estrellitas nacionales cuando la cosa va mal son los primeros que se van y finalmente el millonario de turno coge el jet y se pira a otro lado, dejando equipos arruinados que muchas veces terminan descendiendo de categoría o desapareciendo.

Es un caso similar al del urbanismo que comentábamos antes, los concejales de turno aprobaron el plan urbanístico que hacía que se cepillasen los pinos del pueblo, que eran el orgullo de los más antiguos del lugar, para hacer las nuevas actuaciones urbanísticas y los nuevos PAUS, al principio al igual que sucedía con la recepción del nuevo millonario que tomaba los mandos del club, los lugareños veían la construcción a lo bestia como motivo de orgullo “esto va a venir muy bien al pueblo”, “no si Villalapando está a 10 minutos de Madrid y esto es calidad de vida”. Pero cuando las cosas vienen mal dadas, se ve que el modelo es insostenible, que lógicamente no todos los pueblos pueden pasar de 100 habitantes a 100.000, pura cuestión matemática”. El promotor inmobiliario al igual que el milloneti o se a arruinado o a dejado al pueblo en la estacada (como el Pocero hizo con Seseña y con Sete Gibernau, que tras su vuelta a las motos con el patrocinio de Francisco Hernando amenazaba con ganar 10 mundiales de Moto Gp seguidos).

“Sete el retorno, el mejor piloto con los mejores sponsors”

Los paralelismos no se acaban aquí y del mismo modo que el seguidor se queda sin club o sin estadio al que ir, bien porque está en el quinto coño –que no pino porque los que había se los cargaron para hacer el estadio-, bien porque está a medio hacer (como el nuevo Mestalla, supuesto orgullo de los Valencianos para demostrar que pueden tutear de tú a tú a Madrid y Barcelona)

Nuevo Mestalla, un Ferrari aparcado en el Garaje porque el dueño no puede pagar el seguro.

Los antiguos obreros y ahora nueva clase media se encuentran con Ciudades Fantastma (el Pau de Vallecas, Residencial Francisco Hernando, Ciudad Valdeluz) y sin los antiguos pinos o árboles que la piqueta y el afán de hacerse rico a corto plazo se encargaron de destruir. Eso sí podrá disfrutar de una ciudad a medio hacer.

El cambio no es solo de ladrillos por árboles, sino también de mentalidad. Antes cuando éramos pequeños, teníamos identidad de pueblo, los de Alcorcón odiabamos a los de Mostoles y Leganés, y supongo que los de SanSe tendrias lo vuestro con los de Alcobendas. En los PAUS semidesiertos, la identidad cambian, pertenecen a una ciudad, pero están más fuera que dentro. La vida de la gente de estos PAUS ante la falta de servicios trancurrre en el centro comercial de la carretera, en lugar de en el pueblo al que pertenece, al que nunca va a comprar por las malas comunicaciones. En resumen se pierde esa identidad local.

Después de todo el rollo que he soltado, por lo menos quiero dar al paciente lector la moraleja de toda esta historia:

– Si no eres rico no confíes alguien que lo sea, no va a venir a salvarte sino a forrarse.

– Si no te queda más remedio que fiarte de un rico que éste no sea latino (Briattore y Agag llegaron al Queens Park Rangers y lo han arruinado y se han pirado).

– Respeta siempre las raíces de las cosas  (sentimientos que unen a la comunidad)  y raíces de los árboles, es decir no te cargues el pinar para hacer lofts rurales.

– Si algo funciona desde siempre no lo cambies (Raúl ¿que necesidad tenías de abandonar a tu peluquero de toda la vida para ir al estilista de Guti?)

– No por hacerte una chalet más grande o un estadio más grande vas a ser feliz y la gente te va a respetar más. El chalet grande hay que limpiarlo y hay que quitar los cardos y otros hierbajos y con el pago de la hipoteca no se puede tener jardinero.

– El campo enorme hay que llenarlo, pero si está lejos, y el equipo no está arriba no lo llenas ni de coña. Del mismo modo que si todos los pueblos han construido cien millones de pisos pues tampoco pueden llenarlos ni coña.

Este texto se va a publicar en el blog silverdragonero, (lo hecho largo porque puede que no os guste y me censuréis y no pueda volver a escribir)  pero debería publicarse en algún medio del Atlético de Madrid. El equipo se va a cambiar de estadio a la otra punta de Madrid (lejos de donde tiene su base de apoyo), va a jugar en un campo más grande que difícilmente podrá llenar, al que la mayoría de la gente solo podrá ir en coche (atasco en la M40 asegurado), y encima recibirá una compensación económica que dirán que será para hacer fichajes grandes., pero que empleará en fichar a Gago, Canales y repescar a Sinama Pongol de Zaragoza. Creo que no baticina nuevos dobletes en el horizonte.

Florentino quiso hacer el MegaValdebebas con parque temático y pisos, y la ha cagado (aunque cierta parte del madridismo demostrando lo sumisos que son, insisten en alabar a este hombre que todo lo hace bien), no habrá nada más que una ciudad deportiva rodeada de un descampado (los cuatro árboles que había se los fundieron para hacer el nuevo “ensanche madrileño”. No lo conozco , pero seguro que Valdelasfuentes, tiene más arbolado.

Entorno “frondoso y verde”de Valdebebas

Atleti cuando veas que tu vecino la caga, no te empeñes en imitarlo.

El que avisa no es traidor.

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8 Responses to Fútbol y PAUS Urbanísticos: Vidas paralelas

  1. Neth says:

    Bueno, supongo que el tema de alejar los estadios del centro merece una doble lectura. Por una parte, eso ha pasado siempre (El Bernabéu antes estaba A TOMAR POR CULO del universo conocido, al igual que la Ciudad Deportiva). Las ciudades crecen y lo que estaba lejos y mal comunicado ahora es el centro urbano…
    Por otra parte, hacer que acudan 50.000 personas a un solo lugar del centro de una ciudad es bastante locura, y las carreteras de circunvalación suelen ser capaces de asumir más tráfico.

    Pero está claro que el arraigo que genera en una población el tener el estadio ahí delante todos los días, nos se consigue mudándolo a 20 kilómetros…

    Gran artículo, Arte!

  2. chechu says:

    Gracias por los comentarios. El caso es que a veces da la sensación que los millonetis salvadores condicionan el urbanismo de la ciudad al planear operaciones urbanísticas alrededor del nuevo estadio y así sacar tajada de la inversión. Que poder tienen de condicionar todo, sin embargo a ellos tb les ha pillado la crisis. (ya que nos jodemos todos que por lo menos ellos no sean menos).

    Saludos y gracias de nuevo por los comentarios (chechu que no Arte, aunque Arte con sus agraciados oídos y comentarios me inspira para escribir)

  3. Miguel says:

    Yo no creo que me hubiera hecho del atleti si no hubiera estado ubicado el calderón a unos cientos de metros de mi casa. Lo cual no es bueno ni malo, igual me hubiera vuelto del Barsa y habría sufrido menos, vete tú a saber.
    Muy interesante el artículo, Chechu.

  4. Ana says:

    Henry, qué bueno tu artículo, mezclando dos de tus pasiones (imagino que tendrás más): el fútbol y la sociología, y como no, también tus fobias hacia los millonetis y los guays que, por lo visto, nos condicionan nuestra vida urbanística y social. Y todo esto aderezado con humor, que por favor, nunca te falte.

  5. Ana says:

    Qué bueno tu artículo Henry!!!! Mezclando dos de tus pasiones confesadas (el fútbol y la sociología), y como no, dos de tus manías declaradas: los millonetis y los guays, que por lo visto condicionan nuestra vida urbanística y social, antes, ahora y siempre. Lo que más pena me da son los pinares perdidos. Soy una nostálgica de la naturaleza y una defensora de los paisajes sin ladrillo… Hasta pronto!

  6. María says:

    Chechu, me he quedado ojiplática con tu crónica, muy buena… Tomo nota de los consejos, ese “Si algo funciona desde siempre no lo cambies” no podia ser más claro.. eso sí… te ha quedado un poco corto… no?? je.

  7. chechu says:

    Gracias por los comentarios como menciono en el texto no sabía que acogida iba a tener mis escritos entre el consejo editorial de la página de los silvers, por ello metí todo lo que se me vino a la cabeza por si me decían que no querían saber nada más de mí.

    Como todo fichaje de invierno necesito mi adaptación y mi estilo se irá amoldando al juego del equipo.

    Hhe prometido a Arte un artículo cada lunes, el siguiente coincide con San Valentín y hablaré de Santos, Corazones y del color rojo (pero no pasión) a ver si os gusta.

  8. Pingback: Historias de San Valentín |

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